El fin de semana perfecto entre en el entorno de Doñana

Existe un lugar donde el tiempo se detiene y el horizonte solo lo marca la mirada de un caballo. Montar a caballo por el Parque Natural de Doñana, no es solo una ruta ecuestre, es un autentico rito para cualquier amante de la naturaleza, el caballo y la cultura andaluza.

Pero, ¿cuándo es el momento ideal para vivir esta aventura y cómo diseñarla para que sea inolvidable? Aquí te lo contamos.

La Estación Dorada: ¿Cuándo ir?

Aunque Doñana tiene belleza todo el año, la primavera, (de marzo a mayo), y el otoño, (de octubre a noviembre) son, sin duda, las mejores épocas.

En primavera, el Coto está en su máximo esplendor: el verde de la marisma, el aroma del azahar y unas temperaturas suaves que permiten largas jornadas de monta sin el rigor del verano. En otoño, la luz de los atardeceres sobre los pinos piñoneros crea una atmósfera mágica, ideal para la fotografía y el disfrute pausado.


El Itinerario Soñado: Un Fin de Semana de Lujo Ecuestre

Para que la experiencia sea redonda, la logística debe ser impecable. Esta es nuestra recomendación de «oro» en Equustur:

Viernes: El Refugio de las Garzas

La aventura comienza el viernes tarde llegando a Ardea Purpurea Lodge, en Villamanrique. Es, sencillamente, el alojamiento ideal para un caballista. Dormir en sus chozas de castañuela de lujo te sumerge en la estética de Doñana antes de empezar. Cenar en su restaurante, premiado por su excelencia, es el preludio perfecto, cocina de producto local, caza y toques vanguardistas que te prepararán para la jornada siguiente.

Sábado: Rumbo a la Blanca Paloma

Tras un desayuno con vistas al bosque, ensillamos en la misma puerta del hotel. La ruta desde Villamanrique hacia El Rocío es un festín para los sentidos. Atravesaremos la Raya Real y los parajes que cada año recorren las hermandades, sintiendo la arena bajo los cascos y la sombra de los alcornoques centenarios.

Al llegar a la aldea al atardecer, el cansancio se olvida al entrar en la Casa de Úrsula y Pascual. Es la esencia del Rocío, hospitalidad auténtica, trato familiar y una ubicación privilegiada para descansar cuerpo y alma tras un día intenso de campo.

Domingo: El Sosiego de la Aldea

No hay mejor forma de terminar el fin de semana que con un paseo suave por las inmediaciones de El Rocío el domingo por la mañana. Ver amanecer frente a la Marisma del Rocío con la silueta de la Ermita al fondo es una imagen que se queda grabada de por vida. Es el momento de dejar que el caballo camine suelto, disfrutando del silencio que solo rompe el vuelo de las aves.


Gastronomía: El Sabor de la Tierra

No podemos olvidar que estamos en una zona de excelencia culinaria. Entre Villamanrique y El Rocío, el paladar disfruta tanto como el jinete.

  • No te vayas sin probar las coquinas de la costa, los guisos de carne de caza o el espectacular arroz con pato de la zona.
  • Los restaurantes locales son templos del producto honesto, donde el aceite de oliva y el vino del Condado elevan cada plato.

¿Vienes con nosotros?

En Equustur conocemos cada palmo de este terreno. Nos encargamos de que los caballos sean los adecuados para tu nivel y de que cada parada cumpla con los estándares de calidad que buscas.

¿Te gustaría reservar tu plaza para la próxima salida a Doñana? Contacta con nosotros y preparemos juntos tu montura.

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